Julius Evola

3. CONSECUENCIAS DEL SENTIMIENTO DE RAZA

 

El conde de Gobineau que, desde cierto punto de vista, puede ser considerado como el padre del racismo moderno, no ocult jams las razones profundas de su opcin; lo que le incit a escribir su famoso: "Ensayo sobre la desigualdad de las razas humanas" en 1853 fue una reaccin de todo su ser contra la "cinaga democrtica e igualitaa" en la que se hundan cada vez ms las naciones europeas.

Ahora bien, es precisamente ese pathos el que debera acompaar toda actitud racista coherente y, por deduccin, producir efectos precisos en el mbito poltico-social. Bien entendido, tales deducciones no pueden ir ms que en el sentido de las ideas maestras del fascismo, las cuales se encuentran de este modo reforzadas y dinamizadas, por casi decir.

Proclamarse racista significa efectivamente levan tarse contra el mito democrtico segn el cual el va lor supremo sera "la humanidad" en singular men tras que todos los seres seran por esencia iguales puesta por el evangelio de los inmortales prncpios no existe o representa a nuestros ojos bien poco.

Debe de quedar bien claro que no entra dentro de nuestras intenciones el negar la existencia de un cierto nmero de elementos que son comunes a la gran mayora de seres humanos; pero tambin se plantea la existencia de otros aspectos que presentan diferencias igualmente evidentes e incontestables no menos reales. Ahora bien, si se quiere establecer una escala de valores entre unos y otros, hay que tomar posicin: para las vocaciones internas, se trata aqu de una nueva "puesta en accin". El racismo, lo podemos afirmar sin reservas, se define conforme con el espritu clsico, ese espritu cuya caracterstica fue la exaltacin de todo lo que tiene una forma, un rostro, una indicacin por oposicin a todo lo que es informe o bueno para todos o indiferenciado. El ideal clsico (y aadiremos nosotros) igualmente "ario", es el del cosmos, es decir de un conjunto de naturalezas y de sustancias bien individualizadas, unidas de modo orgnico y jerrquico a un todo: no tiene nada que ver con el ideal ms o menos romntico o panteista de( caos en tanto que principio que, en su indiferenciacin se sita por debajo de todo lo que tiene una forma.

En esta concepcin, la mtica "humanidad" de la fbula democrtico aparece desde nuestro punto de vista, simplemente como un denominador comn, un substrato colectivo que no tiene para nosotros mayor inters salvo en el marco de las formas vivas, concretas y bien definidas en los cuales se articula. Ahora bien, esas formas son precisamente las razas en tanto que unidades tanto de sangre y de instinto como de espritu. El racista, consecuentemente, reconoce la diferencia y quiere la diferencia para l: ser diferente, ser cada uno si mismo no es un mal sino un bien. )En qu momento existi verdaderamente esa famosa humanidad? Cuando de un mundo bien articulado se involuciona a un mundo catico, colectivista, indiferenciado, que no se puede concebir sino como el estado final espantoso de un proceso de nivelacin y de disgregacin social y espiritual. En este momento cuando en la hiptesis en el que cualquier diferencia corporal subsistira an cuando se la considerara como accidental, no esencial, insignificante y despreciable. He aqu lo que se oculta detrs del mito igualitario y detrs la ideologa democrtica y liberal.

En la visin racista de la vida, por contra, toda diferencia (incluso fsica) es simblica lo interior se manifiesta al exterior, lo que es exterior es smbolo signo o sntoma de algo interior: tales son los pncipios fundamentales de un racismo completo. Desde el punto de vista romano y fascista que es el nuestro, es particularmente importante insistir sobre esta vocacin clsica, a la cual ya hemos hecho alusin del racismo: firmeza de voluntad, rechazo de todo lo inters salvo en el marco de las formas vivas, concretas y bien definidas en los cuales se articula. Ahora bien, esas formas son precisamente las razas en tanto que unidades tanto de sangre y de instinto como de espritu. El racista, consecuentemente, reconoce la diferencia y quiere la diferencia para l: ser diferente, ser cada uno si mismo no es un mal sino un bien. )En qu momento existi verdaderamente esa famosa humanidad? Cuando de un mundo bien articulado se involuciona a un mundo catico, colectivista, indiferenciado, que no se puede concebir sino como el estado final espantoso de un proceso de nivelacin y de disgregacin social y espiritual. En este momento cuando en la hiptesis en el que cualquier diferencia corporal subsistira an cuando se la considerara como accidental, no esencial, insignificante y despreciable. He aqu lo que se oculta detrs del mito igualitario y detrs la ideologa democrtica y liberal.

En la visin racista de la vida, por contra, toda diferencia (incluso fsica) es simblica lo interior se manifiesta al exterior, lo que es exterior es smbolo signo o sntoma de algo interior tales son los principios fundamentales de un racismo completo. Desde el punto de vista romano y fascista que es el nuestro, es particularmente importante insistir sobre esta vocacin clsica, a la cual ya hemos hecho alusin del racismo: firmeza de voluntad, rechazo de todo lo que es indiferenciado, reasumir los principios mismos de nuestra antigua sabidura: Concete y se t mismo. Fidelidad a su propia naturaleza, es decir, a su sangre y a su raza tal es la contrapartida interior tica y espiritual de las ideas que la gentica, las ciencias de la herencia y la biologa suministran a las formulaciones del racismo cientfico. Y tales son las directivas precisas que se derivan para la educacin racial.



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