Julius Evola

15. LA RAZA, LA ROMANIDAD Y LA HISTORIA ITALIANA

Como hemos dicho, para pasar de la teora a la prctica en materia de racismo, una de las primeras condiciones consiste en tener claro el sentido de( ideal humano correspondiente a la raza ms eminente entre las que comparten una nacin dada. Ya que la totalidad de los pueblos se presentan como mezclas raciales, es necesario tomar posicin con respecto a sus diversos componentes: toma de posicin que debe ser tanto interior e individual como poltica y colectiva. Desde este punto de vista, la raza aparece esencialmente como el objeto de una eleccin, de una opcin, de una decisin.

Hemos citado las palabras de Mussolini, el cual ha indicado como ncleo central de( imperecedero "corazn" de la raza italiana al elemento romano. Se puede decir sin ambages pues que la italianidad fascista se identifica con la romanidad. Resta tan solo profundizar sobre la base de una conciencia racial aria bien precisa el sentido de una frmula semejante.

Desgraciadamente, la romanidad se reduce muy a menudo entre nosotros a una simple retrica, a una expresin de contenido excesivamente fluctuante. La grave es que nunca se ha utilizado tanto como hoy al mismo tiempo que hay que constatar la ausencia de todo estudio serio destinado a dar a"lo romano" un significado realmente vivo que dejara lejos detrs suyo a los polvorientos trabajos arqueolgicos, Biolgicos y damente historicistas propios de los universitarios especializados. Curiosamente, no es a italianos sino a extranjeros, a quienes se deben las contribuciones ms vlidas en materia de estudios verdaderamente vivos sobre la romanidad-. a un Bachofen (suizo) a un W. Otto, un F. Althem y a un Gunther (alemanes) a un Kesenfi (hngaro) a un Etrein (noruego) a los que se puede aadir un Macchioro que aunque ciudadano italiano no es sin embargo de origen "ao"....

Nos limitaremos aqu a decir que no es solo con respecto a las tradiciones italianas sino tambin a las tradiciones romanas a las que conviene hacer una eleccin. La romanidad nos presenta mltiples rostros. Existe una romanidad propiamente aria caracterizada por los smbolos de( hacha, de( guila, del lobo, etc. los cuales pertenecen finalmente a la herencia hiperbreo y existe una romanidad compuesta que se resiente de influencias heterogneas, ya de estratos itlicos pre-arios ya de civilizaciones arias degeneradas. En el marco de una educacin racial, es de una importancia capital establecer tales divergencias, manifestadas en hbitos, cultos, ritos, e incluso por las instituciones mismas de la Roma antigua. Igualmente, es muy importante comprender el sentido de las luchas atravs de las cuales el elemento ao romano consigue prevalecer en el curso de un cierto ciclo, emancipndose de las influencias extranjeras (principalmente etruscas) o convirtindolas a su ideal superior de civilizacin. Nos encontramos una vez ms frente a una historia secreta que en gran medida est sin escribir. Cualquiera que desease disponer de elementos en este mbito podra recurrir a la consulta de nuestro "Revuelta contra el mundo moderno" donde encontrara los temas de la "romanidad nrdica", de la obra de Bachofen "Die Sage von Tanaquil" y de otros autores igualmente citados.

En la poca imperial, la romanidad aria se tambalea: y si de las provincias asiticas le llegan elementos de una antigua espiritualidad solar (tales como el mitraismo o la concepcin "divina" de la realeza) que le dieron vigor llegaron igualmente fermentos de descomposicin tnico y espiritual particularmente virulentos, habida cuenta de la decadencia tica, demogrfica y racial de la antigua cepa ario-romana. Para la Italia Fascista que ejerce desde hace poco su propia misin impeal, las consideraciones raciales concemientes al destino del antiguo imperio romano, al igual que las del smbolo imperial de la Edad Media son particularmente instructivas.

Es una lite (de la que el estilo viril y ao, as como el exclusivismo original son conocidos de todos) la que hizo la grandeza de Roma. Ahora bien, haba parecido lgico que a medida que Roma federaba bajo su imperio y en un "espacio" a un conjunto cada vez ms complejo y diverso de pueblos, esto desembocase paralelamente en una consolidacin, una defensa y un acrecentamiento de( ncleo dominador original ao-romano. Sin embargo se produce justamente lo contrario: cuando ms se extiende el antiguo imperio ms de debilita la "raza de Roma" se abre de modo irresponsable a todo tipo de influencias as como a las clases subalternas: eleva a la dignidad de ciudadanos romanos a elementos tnicamente discutibles, acoge cultos y hbitos cuyo total contraste con la mentalidad original romana los haca, como seala Tito Livio, completamente incompatibles.

Por su parte, los Csares muy amenudo crean el vaco en tomo suyo en lugar de apoyarse sobre la lite, rodearse de gentes fieles a la antigua romanidad y capaces aun de "mantenerse firmes" tanto sobre el plano racial como sobre el tico, hicieron por el contrario de( absolutismo su smbolo, cegados por el poder mgico de su funcin divinizada, pero convertida en abstracta, aislada y desarraigada. Es absurdo pensar que cado tan bajo, el Imperio habra podido continuar imponiendo aun durante mucho tiempo su autoridad a las diversas razas que, polticamente, gravitaban en su rbita. Puras contingencias junto con los primeros choques serios en las fronteras deban provocar el hundimiento de este enorme organismo privado en lo sucesivo de espina dorsal.

En lo que cocierne a la Edad Media, sabemos que la Iglesia se esfuerza en resucitar el smbolo supranacional de Roma, aadiendo los ideales de( catolicismo a una nueva concepcin de la idea del Imperio la del Sacrum Imperum. Desgraciadamente el pueblo italiano, por as decir, fue extrao a la elaboracin de ese nuevo smbolo: en modo alguno se fija por tarea extraer de la sustancia misma de nuestra raza una lite que racial y espiritualmente hubiese estado a la altura de un tal smbolo. Fue, por el contrario la componente mediterrnea (anarquizante, individualista, particularista y fuente de contestaciones y antagonismos sin fin) la que prevaleci, por no hablar de una cada del nivel general sobre el plano tico. De aqu la clebre frase de Barbarroja y que sealase desprecativamente a esas gentes que se jactaban de ser romanas solo de nombre. La consecuencia de todo esto fue que la funcin imperial medieval fue esencialmente asumida a pesar de califcarse de sagrada, por representantes de otras razas: sobre todo germnicas, donde se haban conservado mejor un cierto nmero de cualidades de raza. De forma que en tanto que tal, Italia juega solo un papel menor en la construccin de la civilizacin imperial romano-germnica medieval.

Tenemos pues aqu dos ejemplos elocuentes de los peligros a los que toda formacin o idea de tipo imperial se encuentra expuesta cuando no le corresponden slidas bases raciales. En lo que concierne a la "seleccin de tradiciones" que impone una conciencia racial aria en el mbito de la historia italiana moderna, es preciso acostumbrarse a cambios radicales de perspectiva. Nosotros nos limitaremos a sealar que est fuera de lugar considerar como verdaderamente nuestra -contrariamente a las sugestiones de una cierta "historia de la patria" de inspiracin masnica- a la Italia de las comunas reveladas contra la autoridad imperial: pues aqu no acta una simple lucha contra el extranjero sino una lucha entre los mantenedores de dos tipos de civilizacin opuestas- es con el emperador (y contra las comunas, por el cual se batieron igualmente prncipes como los Savoya y los Montferrat) con quien se encuentra la civilizacin aristocrtica feudal, conservando aun en amplia medida el estilo de vida ario y nrdico-ario. La Italia que es nueva Italia, es la gibelina, la de Dante y no la de( gueifismo y las Comunas.

Igualmente aun a riesgo de pasar por iconoclasta, conviene no atribuir una excesiva gloria a la contribucin italiana a la civilizacin humanista y, de modo general, a lo que se ha dado en llamar Renacimiento. A pesar de su aparente esplendor, esta civilizacin humanista y "afrodtica" de las letras y de las artes significa sobre todo un descenso de nivel y un abandono de una tradicin ms profunda y vlida. Sin contar la parte individualista que se encuentra en el estilo propio de los seores y en las continuas luchas entre las ciudades y sus condotitei, es precisamente en el seno de esta civilizacin donde se desarrollan los grmenes que deban desembocar en la filosofa de las luces y otros fenmenos caractersticos de la decadencia moderna. De otra parte, la pretendida continuacin de la antigedad clsica por el Humanismo descansa sobre un equvoco fundamental-. no son sino los aspectos ms exteriores de( mundo antiguo los que fueron recuperados (no los ms antiguos, propiamente arios, es decir, heroicos, sagrados, tradicionales).

Idntico proceso conduce a una necesaria revisin de los valores "italianos" concemientes al Risorgimento e incluso a la Primera Guerra Mundial. Es incuestionable y reconocido por todos que, excep cin hecha de la pureza de intencin de numerosos patriotas, las corrientes que jugaron un papel pre ponderante en el Rsorgmento pertenecen, ya a 1 franc-masonera, ya al jacobinismo francs y de un modo general a ideologas que como el liberalismo la democracia son fundamentalmente antiracistas anti-arias. Otro tanto se puede decir en lo que con cierne a nuestra intervencin de 1915: escogimos nuestro campo por reivindicaciones nacionales ciertamente, oeri oir debajo de esto se hallaba tambin la ideologa democrtico/masnica de los aliados, los cualespusieron todo de su parte para acabar definitivamente con los estados que conservan una estructura jerrquica y aristocrtica junto con un sentimiento racial y tradicional. Sin embargo, la intervencin tuvo tambin para nosotros el sentido de una prueba herica: permiti la restauracin de esas mismas fuerzas que acto seguido deban conducir a la Italia fascista y romana gracias a un cambio radical.

Lo que tratamos aqu son simples aproximaciones que sera necesario desarrollar de forma adecuada y generalizadora. Esta nueva forma de considerar la historia italiana debe ser la exacta expresin de nuestro conciencia racial y de nuestra arianidad.



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